6 de junio de 2014

Abdicacion, Jubilacion, Renuncia...

Son todo sinónimos de lo que es, dejar a su hijo el marrón de una institucion medio liquidada, dando sus últimos coletazos con una imagen en caída libre, aires de corrupción, y problemas...

El príncipe o rey Felipe Sexto debería asumir que debe liderar una transición, a un nuevo modelo de estado, en el que su caduca presencia no es necesaria, la corona tuvo su papel, que para algunos fue crucial, para mi solo ha supuesto que ha sabido apoyarse en quienes iban a gobernar para su propia existencia y progreso económico.

El Rey dando de nuevo muestras de su egoísmo borbonico, lamina a su hijo, con tal de pasar a la historia con una cierta aura de bondad y con un papel positivo, intentando borrar todas sus sombras (imagen que en el exterior periódicos han plasmado como rey play boy y alguna otra lindeza). El nuevo rey, con problemas propios, tiene que hacer frente a retos como el aforamiento de su padre hasta hoy inimputable.

El estatus de la antigua familia real, debe regularse, pero antes de todo, habría que preguntar en referéndum no vinculante si queremos seguir pagando a este chupoptero o debemos modificar y modernizar la constitución y este país. Eso si, desde la convicción de Rajao como el dice que son mayoria es innecesario, si de verdad asi fuera, no habría miedo a la consulta.

Una pena, que nuestro régimen actual pierda la oportunidad de demostrar que de verdad es una democracia... PP y PSOE seguid así, es el principio de vuestro fin, y de paso el fin de la monarquía que se ha pegado a vuestro culo.