4 de julio de 2012

Flaco favor...


Hoy, el grupo Intereconomía en su más que evidente pérdida de rumbo tras el fiasco de Mariano Rajoy como presidente de España, vuelve a la carga contra uno de sus colectivos fetiche en un artículo tendencioso como no podía ser de otra manera.

Tratando de apoyar a su líder espiritual Esperanza Aguirre en su cruzada neocon, ahora para justificar la enésima bajada de sueldo a los funcionarios, se publica el anterior articulo en el que poco mas o menos se confirma que los empleados publicos a día de hoy cobran casi un 50% más que en el sector privado.

Señores, esto es realmente una falacia, porque lo que puede ser verdad en el caso de un bedel o un auxiliar concreto, servicios que en la empresa privada se externalizan y pagan a precio de peloputa... pues en el sector publico son puestos en general por oposicion, y en los que en muchos casos después de años y años se empieza a ganar algo mas que el sueldo mínimo, en el resto de niveles de la administración no es así.

Dicho lo anterior, el problema de la empresa publica España y Autonomías S.A. no es el sueldo de los que están, que en muchos casos es bajo y en el caso de las personas con mayor responsabilidad, muy bajo... el problema es que se podría hacer lo mismo con la mitad de gente, y a los que queden pagarles bien.

El resultado seria una administración publica motivada y eficaz, y no el monstruo de descontento que ahora manejamos... y no olvidemos que:

- Policías
- Militares
- Enfermeras y Médicos
- Profesores y Maestros
- Bomberos

y otros colectivos de gran valor para la sociedad, son servidores público, por lo que igual tratar al bedel del ministerio, al chofer, igual que al policia o al bombero, no tiene mucho sentido...

Revisión de la carrera del funcionario, adecuacion de la funcion publica a los recursos y necesidades actuales, eliminacion de empresas publicas y asesores, SI. Querer quedar bien apretando a los funcionarios en su sueldo, como manera rápida de conseguir dinero, NO.

Señores del Gobierno, sean valientes, y acometan reformas en profundidad, no la batería de medias reformas, nuevas tasas, y ataques a la familia y a los ingresos de la clase trabajadora de este país.