11 de marzo de 2012

La fiesta terminó.... ¿quien paga la cuenta?

Esta crisis está demostrando que el sistema financiero español no era tan solido como se nos hizo creer. Ocultos debajo del cajón hay y quedan muchos escándalos, pero tienen un matiz diferente a otros países. En el resto de Europa, USA, no existía una parte tan grande del pastel financiero manejado por los propios políticos que tenían que ponerle coto y regularlo.


Aqui las Cajas de Ahorro, al servicio del político de turno, y siempre con todos chupando del bote para no destaparse sus vergüenzas han empezado a explotar. A la primera ronda de nacionalizaciones, FROB, etc,... le está siguiendo la segunda fase que podemos definir como empaquetamiento del marrón.

Es un borrón y cuenta nueva en el que se cogen las cajas fusionadas, se les atribuye un valor contable de 1 euro, se le regala a un banco importante, amigo que nos salva el marrón, y que a cambio de un saco de euros en ayudas, se encargará de hacer desaparecer el problema.

De momento Unimm ya es un problema menos gracias al BBVA y todos los españoles que pagamos religiosamente nuestros impuestos.

Quizás es una forma aséptica de solucionar el problema, pero en estados maduros, como por ejemplo en USA, se habría dejado caer a estas cuevas de ladrones, se hubiera liquidado lo que hubiera y pagado a sus clientes lo que la ley marca... Solución drástica, pero desde luego mas barata y definitiva, que habría dejado recursos para no tener que luchar con el paro a base de reformas laborales de dudosa eficacia pero buen cartel en lo que ahora se denominan "mercados".

De tapadillo también se está dejando pasar el escándalo, porque no tiene otro nombre, que estas Cajas de Ahorro y su compromiso con la sociedad, Obra social lo llamaban... de las preferentes... Sin ser experto en la materia, lo que parece que ha sucedido es poco mas o menos lo siguiente. Las Cajas tiene un perfil de cliente conocido... empresario cercano al poder de turno, normalmente promotor o constructor, y abueletes que siempre tuvieron el dinero en su libreta... pues a estos segundos se les ha metido un embolado y se les ha colocado un producto de inversion, con dudosas ventajas para su perfil inversor, a cambio de una rentabilidad alta (en algunos casos ni eso) sin explicarles lo que hacían y los riesgos a los que estaban expuestos.

En un mercado al alza todos contentos, pero ahora que los pensionistas quieren su dinero, se dan cuenta que les dan poco o nada de su capital, o si protestan mucho algunas obligaciones por las que lo recuperaran en algún momento del futuro...

Poca ética, poco servicio publico mas allá de dar créditos de dudoso cobro a amigos y partidos políticos, y encima estafar a sus propios clientes... pues menuda obra social la de las Cajas... para llegar a este punto quizás tendrían que haber desaparecido hace tiempo...

La fiesta terminó... pero ahora la pagaremos los de siempre, aunque este PP esté empeñado en que los de siempre... desaparezcamos.

P.d. los de siempre = asalariados de este país.